Ensayo en humanos de CJC‑1295: Qué revelan los datos originales de GH e IGF‑I
Una única inyección de CJC‑1295 incrementó la hormona de crecimiento entre 2 y 10 veces durante seis días o más, y el IGF‑I entre 1,5 y 3 veces durante 9‑11 días en adultos sanos de 21‑61 años. La vida media del péptido se estimó entre 5,8 y 8,1 días, y el IGF‑I permaneció por encima de la línea basal hasta 28 días después de dosis repetidas. No se reportaron reacciones adversas graves, y las dosis de 30‑60 µg/kg fueron las mejor toleradas. Sin embargo, el estudio de 2006 solo midió hormonas y seguridad, no masa muscular, grasa ni rendimiento.
El péptido de cobre GHK-Cu podría sintonizar redes genéticas detrás de la reparación de la piel
GHK‑Cu, el péptido de cobre presente en innumerables sueros, podría hacer mucho más que hidratar la piel. Una revisión de 2018 sugiere que los nuevos datos de expresión génica pueden explicar cómo esta pequeña molécula impulsa la síntesis de colágeno, la reparación tisular, la regulación de la inflamación e incluso la reparación del ADN. Aquí te resumimos lo que dice el artículo sobre la piel envejecida y la regeneración, y atendemos a las advertencias prácticas sobre su uso tópico y los límites de una revisión.
Epithalon activó la telomerasa en células, pero no en personas
Un pequeño péptido de cuatro aminoácidos habría activado la telomerasa, una enzima que la mayoría de las células adultas mantienen silenciada, y alargado los telómeros en células humanas. Ese hallazgo alimenta el bombo en torno a la supuesta longevidad del epithalón. Sin embargo, el experimento se realizó con fibroblastos fetales en placa, no con personas, y la afirmación de que extiende la vida es solo una hipótesis. A continuación se muestra lo que realmente demostró el estudio de 2003, qué dejó fuera y cómo interpretarlo antes de comprar cualquier producto.
BPC-157 y la reparación del tendón: lo que muestra la investigación sobre la vía FAK‑paxilina y lo que no muestra
BPC‑157, un péptido de 15 aminoácidos muy popular en los foros de “curación”, se respalda en un estudio de 2011 que ha sido citado con frecuencia por sus supuestos efectos reparadores en tendones. Los investigadores hallaron que el péptido acelera el crecimiento de fibroblastos tendinosos, mejora la supervivencia celular bajo estrés oxidativo y potencia la migración, probablemente a través de la vía FAK‑paxilina. Sin embargo, no incrementó directamente la proliferación de células y todos los resultados provienen de tejido y células de rata en condiciones de laboratorio. Este artículo explica el mecanismo, por qué no equivale a evidencia clínica y cuál es el estatus regulatorio del compuesto.