El magnesio se promociona como una ayuda natural para conciliar el sueño, pero una revisión sistemática de 12 ensayos controlados aleatorios en adultos muestra que la evidencia no lo respalda como tratamiento rutinario para el insomnio. Los resultados varían según los cuestionarios, electroencefalogramas, actigrafía y dispositivos portátiles, y la certeza es baja o muy baja. La revisión usa una síntesis narrativa en lugar de un meta‑análisis porque los estudios difieren mucho en forma, dosis y poblaciones. Algunas personas podrían percibir beneficios modestos, sobre todo quienes tienen una ingesta baja de magnesio. A continuación se detalla lo que encontró el artículo, lo que no encontró y cómo abordar un ensayo con magnesio de forma sensata.
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