Un estudio publicado en GeroScience con 529 adultos mayores japoneses mostró que los sujetos frágiles presentaban niveles de NAD+ en sangre ligeramente inferiores, con una reducción aproximada del 13 % en la probabilidad de fragilidad por cada aumento de 1 µmol/L. El análisis, sin embargo, es transversal, solo incluye a 32 participantes frágiles y la diferencia en medianas es de apenas 24 vs 25 µmol/L. Además, la asociación desaparece al ajustar por hematocrito, lo que sugiere que la composición de los glóbulos rojos podría explicar parte del hallazgo. En este artículo explicamos qué revelan realmente los resultados, por qué no prueban que NMN o NR eviten la fragilidad y qué tener en cuenta si piensas usar precursores de NAD+.
This page is available in