Resultado principal, en palabras sencillas
Un ensayo aleatorizado de dos años, publicado en Circulation en 2026, sugiere que una combinación de alta dosis de vitamina K2 y vitamina D3 puede ralentizar el crecimiento de la calcificación de las arterias coronarias en personas que ya la padecen de forma importante. El estudio, llamado DANCODE, reclutó a 400 adultos con calcificación coronaria severa (puntaje CAC ≥ 400 AU) y les administró K2 + D3 o un placebo durante 24 meses, bajo doble ciego.
El puntaje medio de CAC aumentó 196 AU en el grupo K2 + D3 y 248 AU en el grupo placebo, lo que supone una diferencia de ‑52 AU (IC 95 %, ‑79 a ‑24). En relación con la progresión del grupo placebo, esto equivale a una desaceleración aproximada del 21 %.
Ese es el titular. A continuación repasamos las advertencias que acompañan a este hallazgo.
Qué hizo realmente el ensayo
DANCODE fue un estudio multicéntrico, doble ciego y controlado con placebo. Los participantes fueron reclutados entre febrero de 2023 y febrero de 2024. Los aspectos clave del diseño fueron:
- Participantes: 398 analizados (30 % mujeres), edad media 71 años, CAC basal medio 903 AU. Aproximadamente el 44 % tenía un CAC de 1 000 AU o más.
- Intervención: vitamina K2 720 µg/día + vitamina D3 25 µg/día (1 000 UI), frente a placebo.
- Duración: 24 meses, con tomografía computarizada (TC) cardíaca sin contraste al inicio, a los 12 meses y a los 24 meses.
- Desenlace primario: cambio en el puntaje CAC a los 24 meses, analizado por intención de tratar.
- Registro: ClinicalTrials.gov NCT05500443.
El efecto reportado fue consistente entre sexos y entre los dos subgrupos de CAC basal (400‑999 AU y ≥1 000 AU).
Por qué importa la progresión del CAC
El puntaje CAC es una herramienta ampliamente usada para cuantificar la placa calcificada en las arterias coronarias. Una progresión más rápida se asocia con mayor riesgo de eventos cardiovasculares, por lo que se emplea como marcador sustituto frecuente en cardiología. Hasta ahora, nada había demostrado claramente que se pudiera desacelerar esa progresión, salvo el control estricto de los factores de riesgo tradicionales. Las estatinas, por ejemplo, son esenciales para reducir el riesgo, pero a menudo se asocian con un aumento de la densidad de la calcificación mientras la placa se estabiliza.
Las proteínas dependientes de vitamina K, en particular la proteína de matriz Gla, limitan la deposición de calcio en la pared vascular; esa es la base biológica que motivó la prueba de la K2. DANCODE constituye una prueba grande y bien controlada de esa hipótesis en una población con enfermedad avanzada.
Hallazgos sobre la composición de la placa
Una preocupación con cualquier terapia que apunte al calcio es que, al reducir la calcificación, la placa pueda volverse menos estable y más «blanda». La placa calcificada se considera, en general, más estable que la placa no calcificada.
Para abordar esta cuestión, un subconjunto de 143 participantes (aquellos con CAC < 1 000 AU) también se sometió a angiografía por TC coronaria al inicio y a los 24 meses. Los resultados fueron:
- El volumen total de placa aumentó de forma similar en ambos grupos.
- El volumen de placa no calcificada no mostró diferencias entre grupos, lo que indica que no hubo compensación de calcio por placa blanda.
- El volumen de placa calcificada progresó menos con K2 + D3, con una diferencia entre grupos de ‑8 mm³ (IC 95 %, ‑13 a ‑2).
Los autores concluyeron que la reducción en la progresión de la calcificación no se asoció con un aumento del volumen de placa no calcificada. Es un hallazgo tranquilizador, aunque proviene de un análisis de subgrupo con una muestra modesta y un intervalo de confianza amplio.
Sé honesto acerca de lo que NO muestra
El resultado es prometedor, pero es fácil sobreinterpretarlo. Vale la pena mantener presente varias limitaciones:
- Desaceleró la progresión; no revirtió el calcio. Ambos grupos siguieron acumulando calcio. El grupo K2 + D3 alcanzó un promedio de 196 AU, por lo que la intervención redujo la velocidad de empeoramiento, pero no eliminó los depósitos ya presentes.
- No hay datos de eventos clínicos. El desenlace primario fue un marcador de imagen. El estudio no estaba diseñado ni reportó infartos, ictus, revascularizaciones o muertes. No está claro si una diferencia de 52 AU en dos años se traduce en una reducción de eventos reales.
- Población específica, mayor y de alto riesgo. La edad media fue 71 años y todos tenían CAC severo. Los hallazgos pueden no ser aplicables a personas más jóvenes, con poco o nulo calcio, o con enfermedad menos avanzada.
- Seguimiento de solo dos años. Se requieren ensayos más prolongados para saber si el efecto se mantiene o se amplía con el tiempo.
- Diseño combinacional. K2 y D3 se administraron conjuntamente, por lo que el ensayo no permite discernir cuánto del efecto se debe exclusivamente a la K2.
Qué producto se utilizó
El artículo no menciona un producto comercial concreto. Según una nota de prensa de NutraIngredients, la K2 empleada fue K2VITAL de Balchem, una forma de menaquinona‑7 (MK‑7). Relatamos esto tal como se informó en la prensa, no como un dato confirmado en el propio manuscrito; revise la sección de métodos del artículo completo para conocer la formulación exacta. Los resultados de una forma y dosis no deben extrapolarse a otros productos de K2, especialmente a los de baja dosis de venta libre.
Conclusiones prácticas
- Dosis probada: 720 µg de K2 + 25 µg (1 000 UI) de D3 al día. Es mucho más alta que la que contienen muchos multivitamínicos y suplementos estándares.
- A quién podría interesar: adultos mayores con calcificación coronaria establecida y severa, idealmente dentro de un plan cardiológico estructurado. La evidencia no respalda su uso en personas con puntajes de calcio bajos.
- No sustituye la atención estándar. El control de la presión arterial, el LDL, la glucosa, el abandono del tabaquismo y las terapias prescritas siguen siendo la base de la prevención cardiovascular.
- Habla con tu médico si tomas warfarina u otro antagonista de la vitamina K. La vitamina K interactúa directamente con estos fármacos y cualquier cambio en su ingesta puede alterar la anticoagulación. No empieces un suplemento de K2 en alta dosis sin supervisión clínica y sin monitorizar el INR.
- Consulta también si tienes enfermedad renal, tomas otros anticoagulantes o padeces patologías complejas.
Conclusión
DANCODE es uno de los estudios aleatorizados más sólidos hasta la fecha que muestra que la combinación de vitamina K2 y D3 puede modificar un marcador de imagen duro de la enfermedad coronaria, con efecto consistente entre subgrupos y sin señal de aumento de placa blanda. Sin embargo, sólo desacelera la acumulación de calcio en una cohorte de alto riesgo y mayor, no la revierte, y aún no se ha demostrado beneficio clínico. Las próximas preguntas son si el efecto se mantiene a largo plazo, si reduce eventos cardiovasculares reales y cuánto aporta la K2 por sí sola. Hasta entonces, se trata de un complementario prometedor que puede discutirse con el cardiólogo, pero que no reemplaza a las terapias con evidencia consolidada.
Fuente: Hasific et al., Circulation (2026), PMID 42661461, DOI 10.1161/CIRCULATIONAHA.126.082363.